17 abr. 2009

Maldito círculo vicioso.

A veces en la vida necesitamos cosas que verdaderamente nos hagan bien, pero para eso es preciso renunciar a aquellas que nos hacen mal. Es tan difícil renunciar a esas cosas o a esas personas... Es difícil pero hay que tratar de que no se torne imposible. Depende únicamente de nosotros saber elegir entre el bien y el mal, entre sufrir y estar bien, entre soñar y alimentarnos de pesadillas. Necesitamos un amor que ame, no sólo que se deje amar. Necesitamos un amor que sufra con nosotros y que no nos deje sufriendo con la soledad. Necesitamos respuestas, muchas respuestas. Respuestas para el amor, lindas, positivas, que nos den un ratito de alegría. Necesitamos tantas cosas en la vida, son tantas que no creo poder hacer una lista. Pero ahí está el problema: al ser muchas no siempre podemos conseguir todas. Y ese es el momento cuando uno se cansa, quiere dejar de todo de lado, olvidarse de él, de las cosas que vivieron, de las palabras, de cada mirada, de cada cosa que esa persona hacía. Uno tiende a querer olvidar todo lo vivido, está bien. Ahora estoy en uno de esos momentos. Queremos olvidar el día en que lo conocimos, (preferiblemente que no hubiera existido ese día en el calendario) preferiríamos no haberlo cruzado nunca en el camino que vamos recorriendo. Pero bueno la vida es así, no siempre te da lo que querés y las cosas vividas, son solo eso, cosas vividas. Que ya no se pueden cambiar, ni modificar y mucho menos querer eliminarlas del mapa. Estas cosas son así, y no está bueno arrepentirse de ellas, creo que de todo se aprende, y que todo va a parar al mismo lugar. Que todo algún día nos va a servir para no volver a caer, para cambiar nuestra historia y evitar que se convierta en un ciclo, en un maldito círculo vicioso.

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