5 may. 2009

Tiempos dorados.


A veces pienso que me gustaría volver a ese mundo de juguetes, a ese lindo cuento de hadas donde todo era mágico, todos eran sueños por cumplir, canciones por cantar, muñecas por cuidar, donde todo era mejor que ahora, donde no había preocupaciones, donde nuestro mundo estaba lleno de ilusiones.
Vivíamos en un reino donde la tristeza no existía, tal vez porque no entendíamos mucho, o quizás porque nuestro mundo era nuestro y nadie podía sacarnos nada, nadie podía comprar nuestra felicidad, o nuestra imaginación.
Pero tuvimos que crecer y pasar por cosas no tan lindas, por cuentos no tan mágicos, nos tocó tropezar con miles de piedras en el camino y darnos cuenta de que la bruja mala de las historias existe, saber que Papá Noel es mentira, saber que no se puede volar en trineo hasta la luna, saber que nuestros sueños son difíciles de lograr… (aun asi, no son imposibles). Fueron millones de cosas que nos tocaron vivir, lindas al principio, pero reales al ir creciendo. Igualmente siempre está la esperanza de que todo pueda ser como antes, de que todo sea un cuento, y no tener que soportar la nostalgia de la gente que se va, no tener que cargar el dolor del corazón..
Pero la vida es así, a veces viene a veces va, todo puede ser mejor, o peor.

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