18 feb. 2010

Después de salir a la calle prendió un cigarrillo, se sentó en una banca al lado de la gente que hablaba y se reía a su lado, y empezó a hablarle así no más. Qué carajo estás haciendo? Entraste en estado compulsivo o todo lo contrario? No recordaba cuando había sido la última vez que se había detenido a hablarle de esa manera (creo que cuando decidió que quería seguir con su vida...), pero supuso que fue la situación tan particular lo que hacía decir esas cosas. Has pensado qué pasaría si fueras tu? Te has convertido en algo que no querías o simplemente te encanta repetir las historias en espiral? Qué esperas sacar de todo esto? En medio de una cantidad de ideas de auto-convencimiento, se repetía a donde llegaría con todo esto, si realmente era el camino para lograr lo que buscaba, pero es que ni siquiera sabía lo que buscaba.
Estaba metido en una confusión tal, que al mismo tiempo era tan claro lo que tenía que hacer.. Una vez más estaba haciendo lo que su corazón le decía que hiciera, y en eso no hay nada de malo. Al menos eso fue lo que pensó y se lo dijo con una sonrisa de complicidad...después de unos momentos un tanto incómodos, y de romper con la tensión por la situación, todo volvió a la normalidad y se dejó llevar como si nada más importara, y es que realmente en ese momento nada más importaba, sólo estar ahí, sintiéndose tan a gusto, en medio de lo bizarro que era todo. Le preguntó: Por qué tendrá tanto miedo? Y le respondió: No lo sé, pero vales mucho más que eso. No lo ves? Y así como llegó se fue sin hacer mucho ruido, sin pronunciar ninguna palabra innecesaria, sin dañar el momento.

Le preguntó: Realmente crees que te puedes olvidar de mi sonrisa?

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