9 nov. 2009

Y nos disfrazamos de otra cosa para parecer menos nosotros, porque nos espantamos. Vivimos esperando que el sol salga por el poniente, para que quejarnos tanto tenga sentido. Y el sentido de todas las cosas en realidad es ajeno a todo lo que podemos llegar a entender. Nos alejamos de la realidad nuestra porque otro enfoque nos hace bien, pero otro enfoque no nos resuelve las cosas y terminamos siendo manchas, que tiñen el paisaje con los tonos más desquiciados que podemos imaginar y otros que ni siquiera son producto de nuestra imaginación... Colores prestados para entintar el desquicio con desquicio y el dolor con dolor, porque nos es más fácil pedir problemas que hacernos los propios y quejarnos de que no podemos resolver problemas ajenos... Uno es complicado porque quiere.

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